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M83 For Dummies

M83 for Dummies

Una breve guía para la ensoñadora y maximalista obra synth pop del acto fundado por Anthony Gonzalez.

 

M83 representa el sonido de una generación; uno de los actos synth pop más importantes de la historia moderna. Durante sus quince años de trayectoria, M83 ha moldeado el sonido de la música electrónica a partir de la toma de riesgos y la experimentación con el sonido.

 

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Desde su origen en el año 2001, hasta hoy, el proyecto de Anthony Gonzalez ha canalizado la fuerza creativa de grandes alquimistas sonoros como Tangerine Dream y Mogwai; su fantástica ensoñación sobre la humanización de la música electrónica tiene lugar dentro de una discografía, conformada por siete álbumes de estudio y soundtracks para películas de ciencia ficción.

 

Trazar la evolución de su sonido a través de una breve selección de canciones resulta casi imposible, sin embargo, si no estás familiarizado con la escuela y legado de esta banda francesa, te presentamos cinco tracks que te darán una pista de cómo entrarle de lleno al catálogo de M83.

 

“In Church” del álbum “Dead Cities, Red Seas & Lost Ghosts” (2003).

 

El aspecto cinematográfico y emotivo en la obra del grupo francés M83 ha estado presente desde sus primeras grabaciones (como proyecto colaborativo de los productores Anthony Gonzalez y Nicolas Fromageau). Su segundo álbum de estudio “Dead Cities, Red Seas & Lost Ghosts” surgió en un tiempo de cambios históricos para la industria musical, como la fundación de la plataforma de descubrimiento artístico Myspace y la publicación de influyentes álbumes de música electrónica como “Give Up” de The Postal Service.

 

“In Church” evoca un sentimiento de gloria y suspenso. Emerge entre la síntesis armónica del sonido del órgano y de coros sepultados en ruido blanco; lamentos de guitarra eléctrica y experimentación con sintetizadores analógicos.

 

 

“Don’t Save Us From The Flames” del álbum “Before The Dawn Heals Us” (2005).

 

Tras la salida de Nicolas Fromageau en 2004, la aventura en solitario de Anthony Gonzalez nos llevó por una vertiginosa revisión de sus principales influencias sonoras como Sonic Youth y Blonde Redhead.

 

El track inspirado por la espeluznante historia de un accidente automovilístico, “Don’t Save Us From The Flames”, representa el romanticismo y la fatalidad; mitologías urbanas y ansiedad adolescente. El mismo concepto bajo el cual fue creado su contraparte “Teen Angst” y la totalidad del disco, hoy se conoce como “la” referencia rock de M83.

 

La dramática colisión de elementos acústicos con producción electrónica nos refiere a los inicios de Gonzalez como parte de la banda adolescente My Violet Wish; en tanto, rememora los clásicos del shoegaze como “Loveless” (1991) de My Bloody Valentine.

 

 

“Graveyard Girl” del álbum “Saturdays=Youth” (2008).

 

El eco de referencias electrónicas de Air como “Moon Safari” (1998), aún resplandecía en la memoria de una generación cultivada en la era del CD. M83 fue uno de los pocos actos modernos que se convirtieron en un clásico para los amantes de coleccionar formatos físicos. La publicación de “Saturdays=Youth” trajo consigo el espíritu de esa juventud; un álbum fundado en la nostalgia por el new wave de los ochenta y la música de Cocteau Twins. Sencillos como “Graveyard Girl” recorrieron el enamoramiento de la banda por la narrativa cinemática de John Hughes y sus personajes marginados.

 

Con asistencia de productores como Ewan Pearson y Ken Thomas -además de la vocalista y tecladista Morgan Kibby- M83 logró su referencia más sutil. Lejos del maximalismo, recreó episodios shoegaze llenos de adrenalina que hablan de prom queens, ingenuidad, romances juveniles y la belleza del verano. En cambio, su lado oscuro descubrió temas como la muerte, la decadencia y el inevitable paso del tiempo.

 

 

“Wait” del álbum “Hurry Up, We’re Dreaming” (2011).

 

La grabación de la sexta referencia de estudio de M83 fue enmarcada por la reubicación de Anthony Gonzalez de su natal Francia, a la ciudad de Los Angeles, California. El resultado fue lo que la crítica llamó su ‘obra maestra’; un álbum doble creado como el soundtrack de una película imaginaria.

 

Ésta travesía cósmica llena de melancolía, luces neón y temas para grandes arenas como “Midnight City” capturó la fascinación de Anthony por el sonido pop de los ochenta y documentó su valor creciente como compositor y vocalista. De su impecable arreglo instrumental se extrae la poderosa balada “Wait”; parte de una trilogía audiovisual sobre un grupo de niños con poderes telequinéticos.

 

 

“Do It, Try It” del álbum “Junk” (2016).

 

Tras el éxito de “Hurry Up, We’re Dreaming” -el paso de cinco años, y la realización del score para el filme sci-fi “Oblivion”- M83 rescató el sonido de los instrumentales repudiados en el pasado (como el soft rock, los éxitos melosos de los setenta y algunas anomalías disco) para crear piezas avant de música pop (junto a un nuevo equipo de colaboradores como el productor Justin Meldal-Johnsen y la cantante francesa Mai Lan).
“Do It, Try It” retoma elementos del house de Chicago entre percusiones imponentes y el ritmo de beats tecnicolor; forma parte de un microuniverso coloreado por referencias aniñadas como los Fry Guys y personajes de la TV como Punky Brewster. Su radiante y singular composición sólo podría ser autoría de un artista acostumbrado a crear en grande; habitar espacios extraños y explorar nuevos horizontes.

 

Texto colaboración de Miguel Ángel Correa

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