¿Cómo te debe quedar una camisa de vestir?
Una camisa de vestir sin del tamaño incorrecto se siente incómoda, estorba y también puede hace ver poco profesional. Toma en cuenta los siguientes siete detalles la próxima vez que vayas de compras o acude a un sastre y notarás la diferencia.
EL CUELLO DE UNA CAMISA DE VESTIR
El cuello debe tocar tu piel en todas partes pero no debe ejercer presión sobre él, puedes incluso meter un dedo sin problema.
Un cuello demasiado apretado, además de dificultarte el tragar saliva, deja marcas de fricción; esas ganas de arrancarte la ropa después de la fiesta no es tan normal.
LOS HOMBROS
La unión vertical de la manga y el hombro deberá caer justo sobre el borde de tus hombros.
Con una camisa apretada te será muy difícil (e incómodo) alzar los brazos, qué decir de las manchas de transpiración a la menor provocación.
TORSO
ANCHO DE LAS MANGAS
La unión vertical de la manga y el hombro deberá caer justo sobre el borde de tus hombros.
Con una camisa apretada te será muy difícil (e incómodo) alzar los brazos, qué decir de las manchas de transpiración a la menor provocación.
PUÑOS
Sabes que el espacio entre tu muñeca y los puños de tu camisa son los correctos cuando puedes quitártela sin desabotonarlos; el espacio justo para que una pieza de relojería se asome discretamente.
LARGO DE LAS MANGAS
El largo de las mangas deben terminar con los puños cubriendo el hueso de la muñeca sin que estas lleguen a la palma.
LARGO DE LA CAMISAS DE VESTIR
El largo de tu camisa sin fajar debe sólo cubrir el cinturón, de otra manera es posible que fajada se mueva lo suficiente como para desacomodarse y arrugarse.
Ilustraciones por Oscar Pinto.
Imagen de portada: Sandro SS